Ciclo Creativo y productivo

CRIANZA

El retorno de los camélidos como posibilidad regenerativa del suelo y el bosque

En nuestro territorio, al igual que en muchos lugares del mundo, se ha practicado la crianza de animales desde hace miles de años. En tiempos precolombinos, la cultura Aconcagua amansó guanacos silvestres y, más tarde, con la llegada del Inca, se incorporaron otras prácticas de domesticación con camélidos, como las llamas, que proporcionaban carne, lana y eran utilizadas para transportar cargas. Luego, los españoles incorporaron especies foráneas, destacando la oveja como principal fuente de fibras textiles para abrigo.

Actualmente, la lana de oveja es la más utilizada, debido a que en la zona central y sur de Chile es abundante y accesible, además de ser impermeable, termorreguladora, antitranspirante, antibacteriana y biodegradable. A partir de nuestras búsquedas, descubrimos que pese a que en este territorio la cría de ovejas es una ocupación extendida, muchas veces su lana se desecha. Es por esto que relacionarnos de manera colaborativa abre la posibilidad de fortalecer las prácticas de crianza y los oficios textiles, siendo factible abastecernos con fibra natural de origen local.

En este rastreo de alternativas locales, nos encontramos con el trabajo del criadero Alpacas Gulmué, donde aprendimos sobre la historia de los camélidos en este territorio y su potencial en la restauración de los ecosistemas. Las fibras de estos animales son una oportunidad para retomar formas ancestrales de crianza y creación textil que convivan armónicamente con todos los seres de la Tierra, aportando también a su regeneración.

La alpaca, por ejemplo, es un herbívoro eficiente que puede ser pastoreado en una amplia variedad de pastos y plantas sin dañar las raíces. En lugar de pezuñas tiene patas suaves y acolchadas, lo que disminuye la erosión del suelo y el deterioro por pisoteo. Además, no arranca las hierbas de las que se alimenta, sino que las corta, favoreciendo un rebrote más rápido. Es así que su crianza, en respeto con la naturaleza, tiene la capacidad de contribuir al reequilibrio de los ecosistemas.